Bagdad: vuelta al oasis

La reforestación como solución a la crisis medioambiental en Irak

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Irak, la antigua Mesopotamia. Un país entre dos ríos que, pese a considerarse la cuna de la civilización y ser conocido como el Jardín del Edén, sufre hoy en día una crisis medioambiental que ni la sociedad ni los políticos consideran prioritario ni factible abordar, abrumados por las dificultades cotidianas de su complicada situación sociopolítica, tras décadas de conflicto. La reforestación se plantea como una forma de solucionar esta crisis en el país.

Pero para evitar el colapso total, Irak deberá actualizar su histórica inteligencia medioambiental, su urbanismo y su arquitectura, y adaptarlos a las necesidades contemporáneas de su territorio y población echando mano de las nuevas tecnologías. Es esencial que Irak genere un modelo de ciudad-territorio árabe, contemporáneo y sostenible.

Reforestation means increasing humidity and replanting lost vegetation, in order to regenerate ecosystems and biodiversity
La extracción petrolera en Irak resulta perjudicial para el medioambiente. Foto © Nisan Al Jazairi

De la fértil Mesopotamia al devastado Irak

Hace ocho mil años, esta zona del Asia Occidental (el actual Irak) era un vergel que brotaba espontáneamente gracias a unas condiciones climatológicas altamente favorables. Sin embargo, hacia el 3500 a. C. su clima empezó a cambiar y la lluvia a escasear. Se construyeron canales y sistemas de regadío para regar donde no llovía; se inventó la agricultura y la ganadería; y se construyeron ciudades.

La Mesopotamia contemporánea ya no está en guerra, pero sigue sumida en una profunda crisis económica y social. Si no hace frente a la crisis medioambiental, puede derivar en un colapso local irreversible con trágicas consecuencias globales, como pueden ser las migraciones masivas.

Reforestation and implementing innovative and efficient water management and treatment systems could reduce solar exposure and surface temperature
Racionamiento de agua potable en Basora. Foto © Nisan Al Jazairi

Less and less water is available, and the little that is left is contaminated. The fertile soil is becoming a salt desert.

Cada vez hay menos agua y la que hay está contaminada. El suelo fértil se está convirtiendo en un desierto salado. Las temperaturas aumentan cada año –alcanzando picos de más de 50ºC en verano– y los tradicionales ecosistemas naturales y productivos se colapsan. Esta situación medioambiental ya está generando un enorme problema social. Las familias están migrando masivamente a las ciudades desde el campo reseco. Durante los próximos ocho años, se espera que 4 millones de personas abandonen sus hogares debido a la sequía.

Movilización social para el cambio

La sociedad civil ya se está organizando, acuciada por la necesidad. En las ciudades más castigadas, especialmente en el sur, se convocan manifestaciones y protestas civiles reclamando agua, electricidad y trabajo. La situación es grave. Varias docenas de manifestantes fueron abatidos a tiros por la policía el año pasado en estas marchas. Si no se pone remedio, estas gentes se verán obligadas a emigrar.

El impulso social que deriva de la necesidad acuciante, podría encauzarse de forma constructiva para sacar adelante soluciones que mejoren las condiciones de vida del país. Irak tiene una población de 40 millones de personas. El 70% de la población son jóvenes menores de 30 años que, a pesar de su formación, sufren un alto índice de desempleo. Esta futura “administración” tendrá el potencial de mejorar el país, si se generan desde ahora los proyectos y estructuras necesarias en que estos jóvenes puedan desarrollar su potencial.

Reforestation is envisaged as an effective solution for both reducing surface temperature and improving water management
Tramo contaminado y desecado del río Éufrates. Foto © Nisan Al Jazairi

De tierra quemada a un futuro verde

Se trataría de implementar sistemas innovadores y eficientes de gestión y purificación del agua, y de reducir la insolación y la temperatura en superficie, aumentando la humedad y replantando la vegetación destruida, para recuperar ecosistemas y biodiversidad. La reforestación masiva de árboles se plantea como una solución efectiva, tanto para la reducción de la temperatura en superficie como para la mejora de la gestión del agua.

En este sentido, ya están en marcha varios proyectos ambiciosos en Australia y en Pakistán. Australia prevé plantar mil millones de árboles en los próximos once años. El proyecto costará 9$ millones y se espera que elimine 18 millones de toneladas de gases de efecto invernadero del medioambiente entre ahora y el 2030.

El proyecto del gobierno de Pakistán, aún más ambicioso, prevé plantar 10 mil millones de árboles en cinco años para combatir los efectos del calentamiento global, recuperando los bosques agotados del país. Llamado Billion Tree Tsunami, el proyecto comenzó en 2014 y costó 169$ millones. Además de beneficiar el medio ambiente, ha instaurado una red de viveros de árboles privados que ha incrementado los ingresos locales y ha generado “empleos verdes”, incluso para jóvenes en paro y mujeres.

It is necessary to work intensively on updating irrigation systems and improving overall water management to work for reforestation
El clima seco crea piscinas aisladas, poco profundas, de agua salada a lo largo del río Shatt al-Arab, en Basora. Foto © Nisan Al Jazairi

En Irak se tendrán que crear cinturones verdes que contengan la rápida expansión del desierto. La recuperación del cultivo de palmeras datileras tendría sentido en este contexto, especialmente en el sur. Este árbol, que crece en terrenos salinos y con altas temperaturas, precisa abundante agua. Por ello resulta necesario trabajar intensamente en la actualización de los sistemas de regadío y en la mejora de la gestión general del agua.

Estos proyectos de reforestación masiva ayudarían no solo a reducir la temperatura en superficie y a eliminar millones de toneladas de gases de efecto invernadero, sino también a emplear a mucha gente, con distintos niveles de formación, y a regenerar ecosistemas productivos con arraigo social. Sin duda, la clave está en generar alternativas económicas a la subvencionada industria petrolera.

Imagen principal: Área natural cerca de la ciudad de Hilla, en el centro de Irak. Foto © Nisan Al Jazairi