Vivir en una caja: la arquitectura de contenedores en Sudáfrica

Los arquitectos buscan nuevas maneras de superar los límites de esta humilde estructura

Article image

En una sociedad con uno de los niveles de desigualdad más altos del mundo, asegurar la existencia de un parque de viviendas adecuado presenta un desafío interesante para la arquitectura en Sudáfrica.

Mientras que aquellos que se lo pueden permitir siempre han vivido y trabajado en espacios construidos con ladrillo y cemento, la población más pobre ha tenido que arreglárselas con casas autofabricadas con placas de hierro corrugado.

En los asentamientos informales donde las personas no tienen acceso a electricidad, el riesgo de incendios es alto. Para los más pobres del país, su mayor aspiración es salir de este tipo de vivienda y mudarse a una casa tradicional.

Dadas las circunstancias, el aumento de viviendas construidas con contenedores es un tema a explorar en Sudáfrica, como muestra el complejo residencial Berman-Kalil en Ciudad del Cabo.

Los promotores Brad Berman y Alicia Kalil utilizan viejos contenedores de transporte para construir casas sostenibles. Estas viviendas normalmente cuestan alrededor de un 40% menos que una casa de ladrillos, en función del tipo de acabados que escojan los propietarios.

Shipping container home by Berman-Kalil Housing Concepts
Casa construida con un contenedor deBerman-Kalil Housing Concepts

Las casas se construyen a partir de un único contenedor para un solo apartamento o hasta seis contenedores para casas más grandes.

La aplicación modular de las viviendas permite construir todo el sistema de fontanería interna y la red de electricidad en una fábrica, lo que facilita el ensamblaje in situ de los contenedores.

Los muros del interior se revisten con un aislamiento apropiado y la mayoría de las casas contenedores están adaptadas para usar sistemas de energía alternativa como paneles y calentadores solares y sistemas de recolección de agua.

Según Berman, “nos hemos esforzado mucho para cambiar la percepción de la sociedad sobre las casas de contenedores en Sudáfrica. Hemos logrado demostrar que este tipo de casas no son un tipo de vivienda inferior a las convencionales”. Afirma también que las casas de contenedores ofrecen posibilidades difíciles de lograr con otras formas de construcción: “una de las ventajas de las casas de contenedores es que puedes instalarlas en cualquier sitio, incluso en lugares remotos, donde la construcción tradicional supondría un auténtico desafío logístico”.

Para Berman, “una de las ventajas de las casas de contenedores es que puedes instalarlas en cualquier sitio, incluso en lugares remotos, donde la construcción tradicional supondría un auténtico desafío logístico”

Otros despachos de arquitectura de Ciudad del Cabo como Tsai Design Studio han aprovechado las posibilidades de los contenedores de transporte desde 2010, y les han dado nuevos usos.

El Safmarine Sports Centre en Piketberg, en las afueras de Ciudad del Cabo, da servicio a cien niños. Les proporciona un techo donde refugiarse, unas gradas y una pared vertical que sigue la estructura de la cubierta, y que puede funcionar como valla publicitaria o como pantalla de cine para contribuir a generar ingresos para el centro.

The Solar Turtle by James van der Walt
El proyecto Solar Turtle, del ingeniero James van der Walt

Otro ejemplo es el proyecto de casas contenedores del ingeniero James van der Walt SolarTurtle. Se construyó a partir de contenedores y proporciona energía a personas que viven en áreas rurales sin acceso a electricidad. Su nombre se debe a que su sistema de placas solares de 600 kilos puede plegarse en un minuto.

Business Insider informó recientemente que uno de sus contenedores ubicado en Delft, un área de 26 kilómetros en las afueras de Ciudad del Cabo, proporcionará energía a una sastrería y a una panadería. El contenedor también está equipado con wifi y se puede controlar con un teléfono móvil.

En el recinto de Maboneng de Johannesburgo, los contenedores de transporte llevan tiempo utilizándose. En Soul Souvlaki se puede disfrutar de comida griega sentados en la primera planta del restaurante construido principalmente con contenedores reutilizados.

Esta área, que se está gentrificando rápidamente, alberga ahora galerías de arte, restaurantes, mercados y zonas residenciales, todo un contraste con los barrios adyacentes, donde los residentes más pobres viven en hostales y edificios abandonados.

A pocos minutos de aquí, en la bulliciosa calle Albertina Sisulu, se acaba de construir el mayor complejo residencial con contenedores hasta la fecha. Se llama Drivelines y es un proyecto del promotor Propertuity, diseñado por el premiado estudio neoyorquino LOT-EK, fundado por Ada Tolla y Giuseppe Lignano.

Ada Tolla comenta que en los últimos años han visitado Johannesburgo frecuentemente y que se alegraron cuando el promotor les encargó el proyecto. “El distrito de Maboneng representa la idea de una Sudáfrica post-apartheid, porque no es ni un área reservada para negros ni una zona residencial para blancos”, declara.

La arquitecta afirma que el promotor, Jonathan Liebmann, es joven y tiene una visión más amplia para el barrio, que va más allá de comprar terrenos para propiedades residenciales, sino que también incluye espacios para el arte y la cultura. Y esto es lo que les atrajo del proyecto.

El emplazamiento tiene forma triangular y está situado en una calle muy animada. Estos elementos son los que Tolla y su equipo aprovecharon para diseñar una estructura verde de varias plantas: “queríamos diseñar un edificio que permitiera la interacción social. Cada unidad tiene un pequeño balcón, lo que ofrece la oportunidad de relacionarse con el vecino”.

En una reciente visita al emplazamiento, Tolla comenta que se alegró al ver que los residentes usan este espacio común para poner plantas, sillas y mesas, al tiempo que constituye un lugar seguro donde los niños pueden jugar.

Shipping container homes. The Drivelines project
Patio-jardín del proyecto Drivelines, a cargo de LOT-EK

El edificio también cuenta con prominentes ventanas en forma de V que permiten el paso de la luz hacia el interior. Las piezas que se extrajeron al cortar las ventanas se utilizaron como sistema de refuerzo de las paredes e incluso se crearon esculturas para el jardín.

“Hemos aislado los muros externos para minimizar los cambios térmicos, de modo que cuando las ventanas están cerradas casi no se puede oír el ruido del exterior”, agrega la arquitecta.

Pero mientras Drivelines mantiene el equilibrio entre lujo y accesibilidad, la percepción de los sudafricanos hacia los contenedores como una alternativa equivalente a las casas de ladrillo tardará un tiempo en arraigar.

The Drivelines project in Johannesburg
Interior of a Drivelines apartment by LOT-EK

Tolla cuenta la historia de una vecina que vive en el edificio. Cuando su abuela fue a visitarla, se sorprendió al ver que su nieta vivía en un umkhukhu (chabola). Sin embargo, la abuela cambió rápidamente de idea cuando entró en el edificio y se dio cuenta de que por dentro el apartamento era moderno y elegante.

Quizás, al igual que la propia Johannesburgo que ni esconde su belleza ni se avergüenza de su lado más feo, Drivelines puede ser el inicio de un nuevo concepto de hogar.

Imagen principal: Proyecto The Drivelines de LOK-EK. Imagen cortesía de LOK-EK