Rompiendo las Reglas

Subvertir las reglas en arquitectura consiste en hacer preguntas con sentido

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En una época en la que el diseño, los procesos de construcción y los métodos constructivos parecen sufrir un exceso de regulación y están definidos por innumerables normas, existe la necesidad de subvertir los principios básicos para crear edificios y estrategias espaciales fuertes e inquebrantables. Una nueva ola de profesionales está desarrollando estas estrategias de una forma más visible. Como socio de la red experimental osa_office for subversive architecture, y a través de mi propio estudio KHBT (Karsten Huneck & Bernd Trümpler), trataré de explicar cómo aplicamos estas estrategias en proyectos arquitectónicos permanentes de mayor escala.

Las ideas pueden convertirse en confusas y débiles a medida que sortean los obstáculos de los procesos formales, con ejércitos de consultores, subconsultores y sub-subconsultores tratando de ejercer su influencia. Muy pocos proyectos parecen ser desarrollados de manera consistente y conceptual. La pregunta esencial es cómo podemos superar o subvertir los actuales inconvenientes para así hacer realidad ideas que influyan en los espacios públicos, en los edificios, sistemas, autoridades y en las personas que los utilizan.

Esta subversión se produce de forma sutil y a diferentes niveles: a nivel legislativo o de ordenación y a nivel conceptual. Lo que parece simple es, de hecho, una operación mucho más compleja, lo cual resulta atractivo para todos, ya que el método constructivo conduce a soluciones inesperadas e imaginativas.

Este método utiliza enfoques no convencionales para encontrar soluciones apropiadas más allá de las limitaciones de la práctica común de la arquitectura. Los métodos son simples, y van desde lo más blandos (performativos) a los más duros (materializados). En algunos casos, es necesario saltarse literalmente los procedimientos oficiales y formales (obstáculos) para poder llevar a cabo las ideas. Estos obstáculos se resuelven trabajando con el aspecto subversivo del juego, donde las normas se incumplen constantemente o son redefinidas y, como en la mayoría de los juegos, se crea una realidad fragmentada específica. Al hacerlo, todos aquellos implicados se sitúan de forma natural fuera del «sistema».

A new wave of practitioners is developing new strategies and building processes
Intact, obra de osa/KHBT, Londres, 2005. Imagen © osa

Durante la creación de «Point of View» para el vallado olímpico, o «Intact», la pequeña casa sobre pilares, quedó claro que sería imposible seguir los procesos establecidos, como planificar o incluso obtener el permiso de los propietarios de los solares.

La ejecución final se inició por iniciativa propia y fue llevada a cabo por osa y KHBT, incluyendo la «invasión» de propiedad privada. Los proyectos en sí mismos eran completamente inocuos pero interesantes y provocadores desde el punto de vista conceptual. Era de vital importancia no transgredir ninguna de las estructuras existentes, únicamente debíamos añadir elementos para que la intervención pasara a formar parte del contexto existente de la forma más fluida posible: subvertir adaptando.

¿Quién podría oponerse a una intervención de este tipo?

Otros obstáculos en el proceso de construcción pueden ser la creación de nuevos elementos constructivos o prototipos que los contratistas no son capaces de producir o por los que pedirían un precio poco realista. En este caso el enfoque de la autoconstrucción se convierte en una herramienta muy útil.

Las cortinas de PVC en Kunsthuelle Liverpool, así como el revestimiento de lamas de madera de House Berge son un ejemplo de este principio y fueron desarrollados y ejecutados por KHBT. Asimismo, el método de trabajar con materiales existentes que pueden ser reutilizados o reinterpretados es a menudo una parte importante de estas estrategias de diseño.

New building processes are being explored by a growing number of architects in the field, through community-driven and self-built projects
House B, de KHBT, Offenbach, 2013. Imagen © Johannes Marburg

En países como Alemania donde los arquitectos no están autorizados a construir ningún elemento del edificio, es posible subvertir esta norma al declarar ese elemento como arte, adoptando el papel de artista más que el de arquitecto.

Este tipo de tácticas están siendo exploradas por un número creciente de arquitectos, a través de proyectos autoconstruidos o impulsados por la comunidad. Elemental en Chile, Raumlabor en Berlín, o Assemble en el Reino Unido son solo algunos ejemplos.

Otros estudios se avienen a las normas del juego a la vez que las subvierten. Croft Lodge Studio, proyecto diseñado por Kate Darby y David Connor, es una casita de campo del siglo XVIII que incorpora una nueva vivienda y un estudio. La estructura, en estado de ruina, debía ser preservada. La respuesta no consistió en renovar o reparar el edificio de 300 años de antigüedad, sino en preservar la casa en su estado actual dentro de una nueva estructura, incluyendo la madera podrida, la hiedra seca, los nidos de pájaros y las telarañas. El resultado es una experiencia espacial enormemente interesante y cautivadora, aunque seguramente no sea lo que el Oficial de Conservación del Patrimonio tenía en mente. Llevar las normas al extremo es también una forma de subversión.

New building processes can be very successful, but it is also a fine line between being irre-sponsible and acting within the realm of common sense
Croft Lodge antes de la conservación realizada por Kate Darby y David Connor, Bircher Common, 2016. Imagen © David Connor

Subvertir las normas ignorando ciertas restricciones puede llevar a la obtención de grandes resultados, pero existe una fina línea entre la irresponsabilidad y el actuar dentro de los límites del sentido común. De hecho, el objetivo no debiera ser el incumplimiento de las normas; es vital que el producto final produzca una reacción o genere un impacto cuya importancia minimice la infracción o tergiversación de las normas. Al final, el objetivo es hacer preguntas con sentido a través de proyectos con sentido.

Imagen: Croft Lodge, de Kate Darby y David Connor, Bircher Common, 2016, Imagen © James Morris/VIEW

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