Colisión en el Outback Australiano

El diseño une a dos culturas en la vasta y remota región de Kimberley en Australia Occidental

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Australia es un territorio de contradicciones; de arena y mar, de praderas y montañas accidentadas, de metrópolis abarrotadas de gente y vastos territorios deshabitados. En un panorama como este, la política, la cultura y la gente del país tienden también a polarizarse.

Pero de vez en cuando algo pasa en esas zonas grises intermedias, unas áreas donde los australianos actuales se sienten incómodos, un lugar donde necesitan una respuesta que les proporcione una certeza absoluta, de tipo «blanco y negro». Pero el arte y el diseño tienen el poder y la licencia de moverse entre estos profundos océanos grises; remover el fango instalado en el fondo del mar de la historia de la nación y ayudarnos a salir a la superficie.

Johnny Nargoodah trabajando en su obra de arte aborigen
Johnny Nargoodah trabajando en su obra de arte aborigen. Imagen de Erin Coates / Freemantle Arts Center

Johnny Nargoodah es un artista-creador local de la remota región de Kimberley en Australia Occidental. The Kimberley, tal como se le conoce, es un territorio salvaje, con profundos desfiladeros, largas carreteras vacías y una costa aislada. Es la imagen de Australia que la gran mayoría de la gente tiene en la cabeza.

Un día, paseando por Fitzroy Crossing, una pequeña ciudad de Kimberley, Johnny se encontró con un curioso montón de piezas provenientes de coches antiguos tirados en el patio trasero de la galería de arte Mangkaja Arts Resource Agency. No es inusitado encontrar coches oxidados repartidos por todo el desierto, pero esta instalación, hecha con capós y salpicaderos de coches maltrechos, parecía fuera de lugar en un centro de arte.

 

Esta extraña colección fue reunida por el diseñador Trent Jansen –proveniente de la ciudad– y el artista de Fitzroy Crossing, Duane Shaw. Ambos estaban trabajando juntos en un proyecto que forma parte del programa In Cahoots: artists collaborate across Country. Esta iniciativa de Fremantle Arts Centre tiene como objetivo emparejar artistas independientes de todo el país, de entornos urbanos y de las zonas más remotas; tanto aborígenes como no aborígenes. Trent fue invitado por Mangkaja para colaborar con sus artistas locales. El resultado fue el sillón Jangarra, una escultura hecha con madera de Jartalu, ramas de eucalipto y pelo humano (puedes encontrar más información sobre el proyecto en este enlace). No obstante, fue durante un descanso en la producción de esta compleja y exigente pieza que Trent y Duane empezaron a recopilar piezas de coches oxidados.

«Se nos ocurrió una tarde, al pasar por delante de un cementerio de coches. En ese momento no pude dejar de asombrarme por algunas de las formas que había visto, así que volví con Duane y empezamos a recopilar un montón de cosas», explica Trent. «Duane y yo cargamos como pudimos las piezas en el troopie* y las dejamos en el patio trasero de Mangkaja por la tarde. Se me ocurrió que eran formas muy bonitas y que haríamos algo con ellas, pero todavía no sabía qué». Y ahí se quedaron hasta que Johnny las encontró. «Johnny se me acercó una tarde y me preguntó que para qué servían y yo le respondí que no sabía, que esperaba a que él me lo dijera », se ríe Trent. «Lo invité a entrar y mirar y nos sentamos un rato y empezamos a lanzarnos ideas el uno al otro».

Artistas haciendo un banco de colisión mezclando arte aborigen
Artistas haciendo un banco de colisión. Imagen de Erin Coates / Freemantle Arts Center

Estas formas, arrugadas con intención, son el resultado de colisiones sin intención, accidentes contra árboles o deterioros en la carretera, pero ellos dos vieron algo bello en ellas. «Hay algo extraño en todas estas cosas, han sido producidas en lugares donde existe la infraestructura necesaria; las fábricas y los recursos para generarlas, pero terminan en estos lugares donde no hay casi nadie, especialmente cuando mueren en medio del desierto y terminan por oxidarse», cuenta Trent. Este contraste es lo que genera valor en estos objetos que, por otra parte, podrían ser considerados «basura».

 

A pesar de todo, las pilas de metal enredado no eran nada hasta que Johnny llegó e inició la conversación con Trent y Duane. Juntos, estos tres artesanos y el hijo de Johnny, Illiam, trabajaron con las piezas para crear un banco, un sillón y una embarcación. Johnny e Illiam viajaron desde Fitzroy Crossing hasta la casa y el taller de Trent en Thirroul (en las afueras de Wollongong, Nueva Gales del Sur), más de 4.800 kilómetros cruzando el país, llevando los capós y las piezas de los coches.

Banco de colisión en Fremantle Arts Centre
Banco de colisión en Fremantle Arts Centre.

Mientras que Trent era de la opinión de dejar el metal en su forma original, Johnny –que también fabrica monturas– pensaba que el banco necesitaba un poco más de suavidad y sugirió usar cuero. Trent tenía experiencia en trabajar el cuero con agua, así que siguieron este camino. «Al final» – afirma Trent – «en esto radica el valor de la colaboración, sentir que las ideas de uno son cuestionadas para el beneficio del conjunto». Con la ayuda de un fabricante de metal de la ciudad, realizaron nuevos perfiles de acero para la colección. Dieron a estos objetos antiguos una nueva vida en el mundo del arte y el diseño.

El producto final es una historia de humanidad y un testimonio del desorden actual. Estos coches, producidos en fábricas urbanas, terminan en carreteras remotas y polvorientas, pero tienen una belleza inherente que estos artistas han sacado a la luz; aumentada y devuelta al contexto urbano. Hay crudeza y refinamiento en estos objetos, ingeniería precisa y artesanía. La Collision Collection no es una colección cómoda políticamente o culturalmente. Sin ser consciente de ello, cuestiona en silencio la incomodidad de Australia sobre la raza, el aislamiento y la modernidad. Finalmente, se trata de una colaboración entre varias personas creativas que demuestra que la claridad puede originarse en las zonas «grises».

*Un apodo afectuoso para un 4×4, normalmente con bancos en la cabina trasera.

Iniciativa – Fremantle Arts Centre y Mangkaja Arts Resource Agency

Comisario – Erin Coates

Producción – Fitzroy Crossing e Illawarra, Australia

Artistas – Johnny Nargoodah, Duane Shaw, Jarrod Vinen y Trent Jansen Studio

Créditos fotográficos – Erin Coates y Bo Wong

Materiales – Capós de coche abandonados, acero inoxidable y cuero de Nueva Zelanda