El Efecto «Olla a Presión» del Turismo de Masas

Las ciudades europeas están cambiando radicalmente la forma en la que interactúan con los visitantes

Article image

El turismo en sí es una paradoja. Los viajes internacionales son uno de los pilares de la globalización y constituyen una fuerza moderna, pero a la vez pueden tener un efecto fosilizador. En Europa, en la era de las aerolíneas de bajo coste, los alojamientos compartidos y la economía social de fotografías de vacaciones, las ondas sísmicas de turistas pueden comprimir cualquier destino hasta límites insospechados. Lo típico, monumentos que mostrar en Instagram y alcohol barato.

Pero a la vez que elemento presurizador, el turismo es también un catalizador para la innovación. Las ciudades que han alcanzado un punto de inflexión son ahora pioneras en materia de sostenibilidad, urbanismo y nuevas actitudes respecto a nuestra forma de viajar.

El desplazamiento residencial es la piedra angular. La historia se mantiene viva cuando se reside en ella, pero en aquellas ciudades en las que el número de visitantes aumenta en gran medida, la población local y la cultura contemporánea se reducen. En Venecia, por ejemplo, el número de visitantes se sitúa en 25 millones al año, una cifra que se espera alcance los 38 millones en 2025. El centro histórico de la ciudad solo tiene 53.000 habitantes y su población se ha reducido un 70% en setenta años. Los turistas traen consigo aglomeraciones, ruido y tráfico, mientras que el auge de las páginas web como Airbnb es el responsable del aumento de los alquileres y de los precios de los inmuebles.

Numerosas ciudades han modificado la normativa de los alquileres de corta duración para evitar que las empresas alquilen viviendas y fomentar que los propietarios de viviendas alquilen habitaciones, pero se trata de un terreno delicado para legislar. Otra solución podría ser Fairbnb, una nueva startup de viviendas compartidas en la que los propietarios solo pueden ofertar una vivienda y la mitad de la comisión obtenida por la plataforma se destina a proyectos sostenibles locales. El lanzamiento de la plataforma, programado para el mes de junio, se ha retrasado, pero está previsto su lanzamiento en Génova, Barcelona, Ámsterdam, Venecia, Bolonia y Valencia en el mes de septiembre.

Barcelona también está modificando de forma radical su estrategia de planificación urbana. Se han renovado los planes para reestructurar la ciudad utilizando el diseño concebido por Salvador Rueda en los años 80. Este plan se basa en un sistema de 500 superbloques —compuestos por 9 manzanas en las que se prohíbe la circulación de vehículos de no residentes— permitiendo el desarrollo de un espacio peatonal compartido, reduciendo la contaminación acústica y transformando el 70% de las calles de la ciudad en espacio público. El superbloque de Poblenou, el primero en ser transformado de acuerdo con el nuevo plan (el cuarto aplicado en la ciudad desde 1993), ha sido considerado un éxito.

Además de esforzarse por retener a la población local, las ciudades también tienen dificultades para canalizar los fondos obtenidos del turismo a la economía local. Con frecuencia, los turistas suelen realizar sus compras en las grandes cadenas y no en los negocios locales, por lo que estos ingresos suelen acabar muy lejos de las comunidades. Venezia Autentica es una startup fundada en 2017 por Sebastian Fagarazzi y Valeria Duflot. Se trata de una plataforma que conecta a los visitantes con tiendas, restaurantes y artesanos genuinamente venecianos. Su página web y sistema de reservas de experiencias guiadas que incluyen cenas o almuerzos cocinados por chefs privados, visitas a pie y talleres, ha proporcionado hasta el momento más de 3 millones de euros a 150 empresas. Duflot y Fagarazzi han creado una nueva empresa denominada Overtourism Solution y están estudiando con diversos gobiernos extranjeros cómo aplicar el modelo de Venezia Autentica en otros lugares.

El Bajes Kwartier, remodelación de la prisión de Bijlmerbajes ®
El Bajes Kwartier, remodelación de la prisión de Bijlmerbajes® Robota, Oma

 

El turismo también es una piedra angular de las conversaciones en torno a la sostenibilidad medioambiental. En 2018, el sector representaba aproximadamente el 8% de la huella de carbono en el mundo. Existen estudios que indican que el número de visitantes de los Países Bajos pasará de 18 millones en 2017 a 42 millones en 2030. La duplicación del número de visitantes significa la duplicación del consumo, de los residuos y de las emisiones.

El nhow Amsterdam RAI tiene prevista su inauguración a principios de 2020. Este hotel de 650 habitaciones diseñado por OMA está formado por tres monumentales triángulos rotados de cristal y aluminio. El proyecto incluye miles de metros cuadrados de paneles solares, un sistema de recuperación del calor de los conductos de ventilación y una red inteligente que monitorea el consumo de energía. Es uno de los hoteles más grandes de Europa con el certificado BREEAM Excellent.

OMA también está construyendo el Bajes Kwartier, una remodelación del centro penitenciario Bijlmerbajes, utilizando el 98% de los materiales existentes. Los edificios serán completamente neutros desde el punto de vista energético y un parque público vertical mostrará técnicas agrícolas urbanas.  El proyecto, cuya finalización está prevista para 2023, incluye 7.000 metros cuadrados de espacio hotelero. Antes de que la remodelación se pusiera en marcha, los visitantes podían pasar una noche en una de las antiguas celdas gracias al proyecto The Movement Hotel, que daba trabajo a solicitantes de asilo.

Las ciudades están rediseñando su estrategia para atraer a lo que el Informe sobre las Perspectivas del Turismo en los Países Bajos para 2030 califica como «turista de calidad». En 2018, el ayuntamiento de Ámsterdam desmanteló el popular rótulo «I Amsterdam» situado en el exterior del Rijksmuseum y distribuyó las letras por otros barrios menos conocidos. Las visitas al Barrio Rojo cesarán en enero.

Casa Vicens en Barcelona abierta contra el turismo de masas
Casa Vicens en Barcelona abierta contra el turismo de masas © Pol Viladoms

 

En Barcelona, cuando Casa Vicens —el primer edificio diseñado por Antoní Gaudí—    abrió sus puertas tras 130 años siendo una residencia privada, se convirtió en el primer destino en abrir con un Plan de Impacto Turístico. El documento de 123 páginas detalla su alineación con la estrategia turística de la ciudad, incluyendo la regulación de las horas de apertura, la instalación de aislamiento acústico, el mantenimiento de las colas dentro de la propiedad y un programa de eventos por las tardes y en fin de semana para familias locales.

El único precedente comparable de este estudio en otros países son los informes de impacto medioambiental de los hoteles situados en reservas naturales. Nuestras ciudades son ecosistemas que necesitan poder seguir evolucionando.

Imagen principal: Turismo de masas en la Plaza de San Marcos, Venecia. Imagen: Venezia Autentica

Suscríbete a la newsletter