¿Es el Oído el Sentido Olvidado?

Cómo la acústica del entorno construido afecta a la salud de las personas

Article image

«¡Escucha! Los interiores son como grandes instrumentos, recopilan el sonido, amplificándolo y transmitiéndolo a otro lugar».

Peter Zumthor

¿Es el oído el sentido olvidado? Dudamos que esto pueda estar más lejos de la verdad. El sistema nervioso recibe estímulos del entorno a través del sonido las 24 horas del día (es uno de los pocos sentidos que no descansa mientras dormimos; no vaya a ser que los despertadores se conviertan de pronto en herramientas inútiles). La psicoacústica nos revela que determinados estímulos sónicos no solo afectan a nuestra fisiología, sino también a nuestra cognición y comportamiento. Está comprobado que el ruido urbano causado por el tráfico o la construcción aumenta nuestra tensión arterial, disminuye nuestro rendimiento en el trabajo e incluso empeora las relaciones interpersonales. Por otro lado, el ruido biofílico, provocado por la lluvia o el canto de los pájaros puede producir una restauración de carácter fisiológico, una mayor concentración y una mejora en la motivación. Así pues, la acústica arquitectónica es un elemento crucial para la vida de las personas que habitan las ciudades.

Para abordar de nuevo el título-interrogante de este artículo, es posible exponer la verdadera cuestión reformulando la pregunta: «¿Es el Oído el Sentido Ignorado?». En este caso la respuesta es un claro sí. El punto crítico que exponemos con el ejercicio lingüístico que acabamos de realizar es que cuando los diseñadores ignoran el ámbito sónico y la acústica arquitectónica en su trabajo, lo que se crea no es un espacio vacío de acústica (esto sería imposible), sino un espacio con una acústica insensible. Cada lector es capaz de recordar la frustración que se siente al tener que gritar a los comensales reunidos alrededor de la misma mesa en un restaurante cuyos niveles de ruido sobrepasan lo aceptable. Michael Kimmelman abordó este tema de forma directa en 2015 en su artículo interactivo titulado “Dear Architects: Sound Matters” («Queridos Arquitectos: El Sonido Importa»).

El papel que juega el sonido en nuestra percepción espacial es esencial. Aunque no siempre es obvio, el entorno sónico tiene un impacto drástico sobre el bienestar humano. Esto se debe en parte a que el cerebro humano está programado para navegar por el paisaje auditivo. Incluso sin el sentido visual, nuestro cerebro utiliza claves como el tiempo de reverberación (el tiempo que tarda un sonido en descomponerse en el espacio) y los reflejos sónicos de objetos cercanos para percibir las cualidades físicas del espacio que nos rodea. El oído tiene tres veces más conexiones nerviosas al cerebro que el ojo y es capaz de descifrar un rango de sonido entre 20 Hz y 20.000 Hz. Este rango de frecuencia es un orden de magnitud de 1000 veces, equivalente más o menos a 10 octavas de sonido. Paul Oomen, del Spatial Sound Institute Budapest explora este campo en su conferencia TEDx de 2017, “The Ecology of Listening” («La Ecología de Escuchar»).

Un ejemplo perfecto de la profunda relación intrínseca entre sonido y fisiología lo encontramos en el cliente que nos solicitó una serie de modificaciones en el diseño de su hogar. Debido a un déficit en la enzima metilentetrahidrofolato reductasa, sufría de una hipersensibilidad a los sonidos de baja frecuencia (50-80 Hz, apenas percibidos por el rango auditivo humano). Como arquitectos, tuvimos que trabajar para proporcionar confort acústico frente a condiciones ambientales como el casi imperceptible sonido de los calentadores de gas de las viviendas vecinas.

How to hear the opposite of urban noise: forest megaphones in Estonia
Megáfonos en el Bosque, Estonia. Imagen © Tonu Tunnel

Mientras que el campo de la arquitectura auditiva (tomando prestado un término del libro de 2006, Spaces Speak, Are You Listening? [Los Espacios Hablan, ¿Estamos Escuchando?]) no siempre es obvio, existe un creciente grupo de diseñadores que se toma muy en serio el paisaje sonoro de nuestro mundo. Durante décadas, el trabajo pionero de las instalaciones de sonido de Bernhard Leitner han deleitado a muchos, mientras que las estructuras físicas como los Megáfonos del Bosque en Estonia y los Espejos de Sonido en Inglaterra aparecen como respuestas fascinantes a la física de la propagación del sonido.

La historia está repleta de ejemplos de espacios que capturan el sonido de manera fascinante. El Hipogeo de Hal Saflieni en la isla de Malta, de 5.000 años de antigüedad, alberga una cámara de resonancia que se ha comprobado afectaba a las ondas cerebrales de los habitantes del templo. Sorprendentemente, es posible trazar la historia de la música a través del diseño arquitectónico, tal como David Byrne expone de manera brillante en su conferencia Ted de 2010 “How Architecture Helped Music Evolve” («Cómo la Arquitectura Ayudó a la Música a Evolucionar»).

La práctica contemporánea ha creado algunos de los ejemplos más extraordinarios de la historia. En 2017 veían la luz tres nuevas obras maestras, como la Elbphilarmonie en Hamburgo, obra de Herzog & de Meuron, La Seine Musicale de París (un destino sónico de múltiples escenarios en una isla en el Sena), creado por Jean Nouvel, Shigeru Ban y Jean de Gastines, y finalmente la sala de música de cámara Pierre Boulez Saal en Berlín, obra de Frank Gehry.  En el caso de la Elbphilharmonie (apodada cariñosamente Elphi), los algoritmos informáticos ayudaron a diseñar 10.000 paneles acústicos únicos que actúan para dispersar el sonido de forma precisa y lograr el tiempo exacto de reverberación deseado por el ingeniero acústico Yasuhisa Toyota.

Acoustic panels can be used to get the best acoustics in a chamber music hall or to avoid traffic and urban noise.
Elbphilharmonie de Hamburgo, Gran Sala, Herzog & de Meuron. Imagen © Michael Zapf.

Para nosotros, el campo de investigación más fascinante de la acústica arquitectónica proviene del campo de la Neurociencia para la Arquitectura. Este campo interdisciplinario abarca la relación simbiótica entre la forma construida y la salud de las personas. En el congreso de la Academia de Neurociencia para Arquitectos de 2016, un equipo del Mixed Reality Lab de Nottingham presentó los resultados de un estudio denominado «ExoBuilding». Este proyecto rodea a un residente de una estructura móvil que se expande y relaja en base a los patrones de respiración de la persona. Adicionalmente, el ritmo cardíaco del residente se hace audible y visceral a través de altavoces vibrantes insertados en el suelo. El estudio mostró que, minutos después de entrar en el ExoBuilding, el ritmo cardiaco y la respiración del residente bajaban significativamente, alcanzando un estado similar a la meditación. Lo más sorprendente fueron los cambios que se produjeron en los cuerpos de los usuarios cuando se ralentizaba de manera artificial el movimiento de la estructura y los sonidos amplificados; la respiración y el ritmo cardiaco de los residentes se ajustaban a los ritmos más lentos. En este caso, la arquitectura logra proporcionar un estado más saludable a sus ocupantes.

Imagen principal: Espejos de Sonido, Dungeness, Kent. Imagen © David Ireland_PicFair

Suscríbete a la newsletter