La nueva ciudad jardín

Más allá de la cubierta verde y los jardines verticales; arquitectos que tratan la estructura urbana como si fuera un paisaje.

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Históricamente, la división entre ciudad y campo era absoluta; una separación generalmente forzada por un muro o fortificaciones. No fue hasta el nacimiento del planeamiento urbano moderno en el siglo XIX cuando un espacio abierto más naturalista empezó a incorporarse dentro del tejido urbano. Los pioneros del paisajismo, como los diseñadores del Central Park de Nueva York, Frederick Law Olmsted y Calvert Vaux en 1850, presentaron una visión más bucólica y romántica del espacio verde en la ciudad.

Sin embargo, la diferenciación entre arquitectura y naturaleza era todavía absoluta. A medida que el siglo XX avanzaba, un creciente interés en los beneficios sociales y medioambientales de la vegetación urbana fue filtrándose lentamente dentro del discurso arquitectónico. Pioneros como Renzo Piano o Stefano Boeri,en Italia y Ken Yeang, en Malasia, desarrollaron proyectos que incorporaban vegetación en partes de la estructura en sí misma: en cubiertas, en atrios o dispersada por balcones y terrazas.

 

La aproximación arquitectónica de Yeang seguramente haya sido la más influyente, tanto por sus teorías como por sus edificios actuales. Es uno de los primeros arquitectos en sugerir que el diseño high-tech podría enlazarse con los principios emergentes del diseño verde. Yeang propuso rascacielos cubiertos de vegetación, jardines verticales; por dentro y por fuera, creando estructuras deudoras de las visiones románticas de los siglos XVIII y XIX de artistas como Joseph Gandy y Giovanni Battista Piranesi, quienes re-imaginaron el paisaje urbano como un paisaje gloriosamente arruinado, descuidado y misterioso.

Los reinos verdes propuestos por Yeang y Piano no tuvieron demasiado impacto sobre la topografía física de la ciudad. El suyo era todavía un mundo de torres de vidrio, aunque con aristas afiladas emborronadas por plantaciones. El edificio ACROS, de Emilio Ambasz, en Fukuoka (Japón), tenía una apariencia incluso más formal; una estructura escalonada que se alzaba como un zigurat con gran precisión geométrica. Pero a medida que la tecnología de las cubiertas verdes evolucionó, los edificios comenzaron a fusionarse con formas orgánicas para crear estructuras con una relación más natural con el paisaje circundante. La virtuosa estructura de Piano para la California Academy of Sciences, en el Golden Gate Park de San Francisco, enterró el Museo de Historia Natural bajo una cubierta verde ondulante que se convirtió en una nueva pieza del paisaje. Esta fue una de las primeras exploraciones de un nuevo paradigma: el edificio urbano como topografía.

Jardines verticales. Proyecto de Heatherwick Studios. Imagen de Noah Sheldon
Jardines verticales. Proyecto de Heatherwick Studios. Imagen de Noah Sheldon

China es el hogar del nuevo proyecto Moganshan Road, de Heatherwick Studio, en Shanghai. Se trata de una moderna mega estructura que hace referencia explícita a la espectacular topografía del país. Incorporando alrededor de mil columnas estructurales, cada una de ellas cubierta con una maceta de tamaño considerable que contiene un árbol adulto, el proyecto se asemeja a dos montañas. Apartamentos y oficinas, el ‘edificio’ representa un marcado contraste con las fachadas ‘cut-and-paste’ anónimas de las torres que lo rodean.

En Holanda, a una escala ligeramente más pequeña, la propuesta Dutch Mountains, proyecto de BLOC, Studio Marco Vermeulen y Urban Xchange es una respuesta a la falta de contornos del país. Una estructura de madera ondulante, el proyecto ‘The Duch Mointains’, marca un nuevo enfoque hacía el uso mixto del espacio de trabajo y se construye sobre los experimentos topográficos de otras firmas holandesas; destaca MVRDV, que ha estado explorando la intersección entre construcción y paisaje a lo largo de muchas décadas.

 

The Dutch Mountains. Proyecto del estudio BLOC, Studio Marco Vermeulen and Urban Xchange. (Artwork: Studio Marco Vermeulen).
The Dutch Mountains. Proyecto del estudio BLOC, Studio Marco Vermeulen and Urban Xchange. (Artwork: Studio Marco Vermeulen).

Nuevas torres están poniendo a prueba los límites de la tecnología. Boeri, en particular, ha invertido exitosamente el formato del rascacielos tradicional, extendiendo la cantidad de espacio exterior para incluir niveles de terrazas y balcones que están diseñados para soportar, no solo pequeños arbustos, si no también árboles grandes; auténticos jardines verticales.

Boeri cree que los beneficios de estas torres verdes van más allá de meras mejoras estéticas y pasan por incluir mejoras en la calidad del aire y un incremento de la biodiversidad urbana, especialmente pájaros e insectos. Después de los edificios de apartamentos gemelos en Milán, Boeri está ahora trabajando en el Nanjing Vertical Forest, que finalizará en 2018. Incluyendo un museo y un hotel, así como apartamentos, la estructura de Nanjing alcanza los 200m e incluirá 1.100 árboles. Otras propuestas de Boeri incluyen una ciudad bosque en Shijiazhuang, una propuesta de 225 hectáreas diseñada para absorber la niebla tóxica regional que reorganizará el skyline y permitirá redefinir qué es vivir en una ciudad. Bjarke Ingels Group y Carlo Ratti Associati han diseñado una torre en Singapur que promete un ‘oasis verde’ integral, varios pisos de jungla exuberantemente plantada que redefinirán las vistas de la ciudad desde dentro.

Jardines verticales Nanjing de Stefano Boeri Architetti. Imagen cortesía de Stefano Boeri Architetti.
Jardines verticales Nanjing de Stefano Boeri Architetti. Imagen cortesía de Stefano Boeri Architetti.

Hace dos décadas, había un escaso apoyo a la idea de que el reino urbano imitara o debiera imitar el paisaje. Sin embargo, a medida que nuestras ciudades cambian y evolucionan, la idea de una arquitectura urbana nueva, que combina espacios verdes con áreas para vivir y trabajar, se ha convertido en una manera atractiva de incrementar la densidad y diversidad sin compromiso. Esta nueva arquitectura orgánica podría finalmente cambiar el modo en el que interactuamos y experimentar la metrópolis moderna.

*Imagen principal: Propuesta de jardín vertical en Shijiazhuang de Stefano Boeri. Imagen cortesía de Stefano Boeri Architetti.