¡Mira, he construido un cohete!

Un diseño para una nueva nave espacial

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La Agencia Espacial Rusa encargó al diseñador industrial Vladimir Pirojkov el diseño interior de una nueva nave espacial. A continuación nos describe lo que significó esta experiencia.

Háblanos un poco de ti.

Empecé mi carrera profesional en la industria del motor. Después de graduarme en el Art Center College of Design de Suiza, comencé a trabajar como diseñador de interiores para Citroën en París. Al cabo de seis años me trasladé a Niza para incorporarme en el Toyota Europe Design Development Centre como diseñador de interiores sénior. Fue una gran experiencia: ahí había gente que provenía de muchos países y culturas diferentes y aprendíamos los unos de los otros. Trabajamos en proyectos para coches de muestra y también algunos para turismos destinados a circular por carretera. En 2007 volví a Rusia para trabajar en el futuro del planeta.

¿Cómo te incorporaste al proyecto de esta nave espacial?

Me invitaron a participar como diseñador en el equipo para el diseño interior de una nueva generación de naves espaciales del Rocket and Space Corporation ENERGIA. Es una empresa estatal, al igual que la NASA en los Estados Unidos. Producen equipos sofisticados como cohetes, satélites y naves espaciales tripuladas, y gestionan además la Estación Espacial Internacional (EEI).

Esta nueva nave espacial en la que trabajé se llama Federation y se utilizará durante cincuenta años para futuras misiones de vuelos orbitales a la Estación Espacial Internacional, además de misiones interplanetarias a la Luna y quizás a Marte.

Designer Vladimir Pirojkov worked on a project to create the interior design of a new spacecraft
Centro de Diseño e Innovación KINETICA-MISIS, donde se construyó la nave espacial Federation con la colaboración de la Agencia Espacial Federal Rusa. Foto de KINETICA

¿Podrías describir el interior de la nave?

El área interior es muy compacta: 3,5 metros de ancho y 2,5 de alto. Puede acomodar a seis tripulantes en un vuelo espacial orbital y a cuatro astronautas en una misión interplanetaria. En el diseño, tratamos de crear un espacio amable para las personas.

Durante el proceso, los diseñadores tuvimos que construir y montar doce mil piezas completamente nuevas en un sistema tecnorgánico. Introducimos y combinamos nuevos materiales de alto rendimiento que antes debían ser probados y certificados.

Algunos de estos elementos únicos son asientos resistentes fabricados con compuestos que pueden resistir las fluctuaciones de peso en el despegue y aterrizaje, y un sistema autónomo de aguas residuales.

Este sistema de tratamiento de aguas residuales es un auténtico logro de la ingeniería. Desarrollarlo costó cerca de veinte millones de dólares, lo que lo convierte en el WC tecnológico y compacto más caro de la historia. Junto con el oxígeno, el agua limpia es una sustancia muy preciada en la Estación Espacial Internacional. Todos los líquidos generados por los humanos se reciclan y transforman en agua potable.

Detail of the interior design of a spacecraft shown in Moscow in 2013. Interior designer Vladimir Pirojkov worked on a similar project
Muestra del interior de la nave espacial en el Moscow AirSpace Show en 2013. Foto de Marina Lysceva
Designer Vladimir Pirojkov worked on the interior design of a new spacecraft
Render 3D del interior de la nave KINETICA

¿Qué otras características habéis integrado para hacer que el interior sea lo más cómodo posible?

 En modo orbital, los asientos de la nave se transforman en pequeñas cajas, de modo que el área interior se amplía drásticamente. Cuando está acoplada a la EEI, se puede utilizar como habitación individual, o como una unidad de WC adicional. También incorporamos tecnología innovadora bajo unos paneles de plástico no fenólico con un sofisticado sistema de fijación para que tenga el aspecto confortable de un avión privado.

Las imágenes provenientes de la ciencia ficción y toda la cultura alrededor de la generación Sputnik están muy presentes en muchos de nosotros ¿en qué medida estas influencias afectaron al diseño de la nave? ¿Había algo que te inspirara mientras estabas trabajando en el proyecto?

No especialmente. Teníamos un encargo muy estricto, que era crear un espacio con la máxima funcionalidad y confort para la tripulación. Asimismo, teníamos que trabajar con una paleta de color que favoreciera un ambiente libre de estrés para los astronautas. No hay mucho romanticismo en el producto final, algo normal en este tipo de instalaciones tan complejas. ¿Puede esta estética convertirse en una tendencia o estilo en un futuro? Ya se verá.

3D render of the spacecraft exterior by KINETICA
Render 3D del exterior de la nave KINETICA

¿Por qué este proyecto es tan importante?

Nuestro mundo es un lugar frágil y no cuidamos nuestro entorno lo suficiente. Las industrias del planeta contaminan los bosques, el suelo y el agua. Fabricamos incontables armas nucleares y nos acusamos entre nosotros de ser el ‘eje del mal’. El calentamiento global está fundiendo el hielo de los polos y el nivel de los océanos aumenta.

Ante esta situación, podemos compartir o asumir la responsabilidad de destruir nuestro planeta, pero ¿dónde está la salida si algún día ocurre una catástrofe global? ¿Qué haremos si la Tierra se encuentra en la trayectoria de un asteroide de tamaño mediano? ¿Estamos solos en el universo? ¿Tenemos una salida de emergencia por donde escapar? ¿Hay algún lugar donde sobrevivir cómodamente y criar a las próximas generaciones? ¡Quedan muchas preguntas por resolver!

 

¿Y a nivel personal?

No hay muchos países que puedan sumarse al reto de encontrar estas respuestas. Quizás tres o cuatro. Uno de ellos es Rusia. Soy ruso y creo que es mi responsabilidad asumir estos retos para la supervivencia de la humanidad.

Me siento orgulloso de ser el diseñador de una nueva generación de naves espaciales tripuladas. Lo que yo he diseñado viajará a la Luna o incluso a Marte. Quizá descubriremos oportunidades que nunca habíamos imaginado o encontraremos un nuevo hogar en este universo solitario.

Imagen principal: El astronauta Mark Serov comprueba el funcionamiento del equipo espacial. Foto Marina Lysceva