El futuro es renovable

Cómo aprovechar la energía natural en el entorno construido

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Todavía hay quien pone los ojos en blanco cuando se menciona el tema de la energía renovable en los edificios protegidos. Y sí, aunque se trata de un reto extraordinario, existen formas de lograrlo si somos capaces de pensar de forma creativa.

Nuestra profesión dispone de las habilidades necesarias para ayudar a combatir la crisis climática, aportando nuevas formas de trabajar y pensar. Un enfoque holístico del diseño sostenible, tanto en la construcción como en el uso futuro, requiere que la energía renovable in situ juegue un papel fundamental.

Como hemos podido apreciar en mayor medida en nuestra sociedad, deberíamos abrir el debate a diferentes puntos de vista sin importar la edad o la experiencia a la hora de enfrentarse a la crisis climática.  La creatividad, cualquiera que sea su ámbito de actuación, a menudo aparece cuando se cuestionan las convenciones, se prueban escenarios hipotéticos e incluso cuando se echan por tierra todas las teorías al toparse con un obstáculo.

Nuestro diseño para el Centro de Estudio del St John’s College en Oxford combina lo antiguo y lo moderno. Considerado el mejor ejemplo de arquitectura barroca en el Reino Unido, Canterbury Quad constituyó todo un campo de pruebas para las renovables.

Aunque es imposible apreciarlo, bajo la gran extensión de césped en el Great Lawn se oculta un impresionante conjunto de 40 perforaciones a una profundidad de 55 metros. Fue necesario aplicar una buena dosis de pensamiento lateral para identificar que el potencial se encontraba en el terreno y no en el edificio.

La idea de utilizar una fuente subterránea nos pareció lo más conveniente tras estudiar sus ventajas energéticas. La importancia de encontrar un equilibrio entre las necesidades de calefacción y refrigeración se convirtió en el criterio principal. La demanda de refrigeración en las salas de servidores y archivos podía ser cubierta dirigiendo el agua de las perforaciones hacia las unidades de fan coil. Esto aumenta la temperatura del agua entrante proveniente de las perforaciones, incrementando la eficacia de las bombas de calor y recargando las temperaturas subterráneas en verano cuando la calefacción no es necesaria.

Vista exterior del St John's College, Universidad de Oxford, obra de Wright & Wright Architects.
Vista exterior del St John’s College, Universidad de Oxford, obra de Wright & Wright Architects. Imagen © Hufton + Crow

A continuación, le tocó el turno al edificio. La electricidad se genera a través de paneles fotovoltaicos situados en la cubierta. Hay quien opina que el edificio tiene apariencia de castillo, con muros de piedra maciza y grandes perfiles, así que es agradable pensar que el antiguo parapeto se utiliza para ocultar algo tan moderno. Se espera que el uso total de energía neta del edificio no supere los 20kWh/m2/año, muy por debajo del límite de 55kWh/m2/año establecido para 2030 en el Reino Unido.

Este enfoque radical se combinó con una de las principales herramientas de nuestra profesión: el uso de la luz. Y qué mejor lugar que la biblioteca para hacer uso de estas herramientas. La modelización térmica determinó la utilización de grandes superficies de vidrio en las principales zonas de lectura, combinándolas siempre con el uso del vidrio de baja emisividad, así como de persianas y deflectores. Todas las ventanas han sido diseñadas para conseguir el mejor rendimiento térmico, alcanzando un valor U máximo de 1.0w/m2K.

Dos aspectos relacionados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, el bienestar y la ecología, nos llevan de nuevo al jardín. El hábitat se enriqueció para promover el florecimiento de la existente y de la nueva flora y fauna. El canto de los pájaros y la luz jaspeada que se filtra a través de las copas de los árboles proporcionan el estímulo necesario para que los estudiantes estudien y sueñen en el Centro de Estudio.

Para que el patrimonio se mantenga vivo y sea un recurso vibrante, la estructura necesita un toque sensible, combinado con un conjunto radical de cambios estratégicos que liberen todo su potencial. ¿Qué ocurriría si el contenido de un edificio, como un museo o un archivo, necesitara medidas de control especiales?

El Museo del Hogar, en la zona este de Londres, se enfrentó al dilema común de la falta de espacio. Este conjunto de hospicios del siglo XVIII alberga una fabulosa colección que realiza un recorrido por la vida doméstica a través de los tiempos. El proyecto muestra las ventajas de la remodelación sobre la reconstrucción: logrando liberar el potencial de los espacios no utilizados a la vez que mantiene una huella de carbono reducida.

Sección del Museo del Hogar.
Sección del Museo del Hogar. Imagen Wright & Wright Architects

Sorprendentemente, el proyecto proporciona un 70% más de espacio utilizable, con un porcentaje muy reducido de nueva construcción. Al introducir núcleos verticales en un antiguo conjunto lineal de salas de época, fue posible transformar el recorrido museístico. Este cambio de ritmo abrió la posibilidad de subir al ático para investigar y estudiar, o bajar y salir al maravilloso jardín para explorar.

Por supuesto que todo es más fácil cuando se trata de edificios de nueva construcción. La nueva Biblioteca y el Archivo del Lambeth Palace han sido diseñados para albergar un conjunto inigualable de libros, manuscritos y artefactos de la Iglesia Anglicana. Al igual que en el caso del Centro de Estudio, abordamos este proyecto con un enfoque basado en su estructura sólida y pieles gruesas, ahora comúnmente denominado «primer tejido».

La revisión paritaria de las principales etapas del diseño condujo a una crítica exhaustiva de los actuales estándares para edificios de archivos. Este enfoque pionero forma parte de una tendencia más amplia en museos y archivos, donde pueden relajarse las estrictas directrices del control medioambiental, permitiendo más fluctuaciones estacionales sin bombear energía en exceso y sin dañar los artefactos.

Tanto si se trata de un enfoque basado en la energía renovable in situ, en la remodelación o en el primer tejido, nuestra profesión puede colocarse a la vanguardia de la respuesta a la crisis climática. Hallando un equilibro entre el desarrollo tecnológico y el cuidado de nuestro patrimonio podremos proteger nuestros bienes culturales y ecológicos para las generaciones futuras.

Imagen principal: ¿Cómo podemos incorporar la energía renovable a la arquitectura actual? Imagen © Dennis Schroeder

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