Pequeñas bendiciones

Cómo las viviendas diminutas dan lugar a comunidades más fuertes en los Estados Unidos

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En los Estados Unidos, el consumo es, desde hace años, un pasatiempo nacional. Cuanto más tienes, más grande es tu casa. Sin embargo, con el aumento de la desigualdad en las rentas de la población, se está empezando a notar un cambio de actitud. Un pequeño fenómeno de autoempoderamiento colectivo está posibilitando una transformación a nivel nacional, alejada de la mentalidad establecida de «cuanto más grande, mejor».

Nosotros sabemos bien de lo que estamos hablando. Después de construir nuestra casa móvil de casi 40 m2, nos pusimos en marcha para llevar a cabo nuestra Tiny House Expedition (expedición de casas diminutas), un viaje que duró tres años en el que trabajamos en la elaboración de un documental y un proyecto educativo comunitario sobre el movimiento de casas diminutas. En este corto periodo de tiempo hemos visto crecer lo que al principio era un movimiento incipiente hasta convertirse en una popular tendencia. Se puede decir que la gente siente una cierta fascinación por vivir en mini casas, espacios pequeños, simples y bien diseñados, una tendencia que atrae a millones de fanáticos de los reality shows sobre casas y de aficionados al Pinterest. Solo hace falta ver las decenas de miles de personas que acuden a los diferentes festivales sobre casas diminutas que se celebran en el país. Actualmente las leyes están cambiando en una docena de estados para adaptarse a esta tendencia en alza y, con ella, se están extendiendo nuevos tipos de comunidades. Existen más de cincuenta comunidades de casas diminutas en los Estados Unidos, y esto es solo el principio. En cada nuevo estado que visitamos, nos enteramos de que han nacido nuevas comunidades o bien se están proyectando de cara al futuro.

Una razón subyacente del interés por las casas diminutas puede ser el hecho de que el concepto de «menos es más» está empezando a calar entre los estadounidenses.

En nuestra cultura, hemos visto innumerables ejemplos del poder increíblemente destructor que puede llegar a tener el exceso. En un primer momento, la crisis de la vivienda en 2008, en la que siete millones de estadounidenses perdieron su hogar, hizo aumentar el número de personas que han optado por vivir en casas diminutas; desde entonces, esa cifra no ha parado de crecer.

Alexis Stephens y Christian Parsons, cofundadores de la Tiny House Expedition.

Una masa crítica de personas que han decidido romper las reglas convencionales sobre la vivienda, aquellas que viven en estructuras no permitidas técnicamente en los Estados Unidos, están empezando a influir en las políticas de desarrollo comunitario, en la percepción habitual que se tiene sobre el éxito y el significado de hogar. Un nuevo sueño americano está naciendo, uno que aboga por una deuda reducida y una mayor flexibilidad. Para un número creciente de estadounidenses este nuevo sueño significa redefinir el concepto de éxito personal. Al adoptar la idea del minimalismo viviendo en hogares más pequeños que la media, los habitantes de casas diminutas muestran a sus vecinos que la clave para un estilo de vida satisfactorio es valorar las experiencias y las relaciones más que las cosas materiales.

Lo que más y más estadounidenses encuentran atractivo sobre el diseño de las mini casas es que pueden ser hechas a la medida de su habitante. Nos damos cuenta de esto especialmente en las casas autoconstruidas, donde cada una es como un autorretrato de su propietario. Muestran exactamente su personalidad y su estilo de vida. En nuestro caso, diseñamos nuestra casa para que se adaptara a nosotros físicamente, con detalles como la altura de las encimeras, más altas que la media porque nosotros somos más altos que la media. Con menos espacio disponible, más creativo es el diseño de las casas. Cada rincón y recoveco son altamente apreciados. Muchos de los manitas, diseñadores y constructores están aportando características multifuncionales increíbles y diseñando soluciones de ahorro de espacio. Como la Alpha Tiny House de New Frontier Tiny Homes, así como el modelo micromodular Kasita, apodado el «iPhone de las viviendas» por su aspecto elegante y de última tecnología.

Ellos diseñaron su diminuta casa para que se adaptara a sus necesidades físicas.

«Vivir en pequeño» fomenta una mayor conexión con el entorno, con tus vecinos y con el aire libre. Esta idea lleva a lo que las personas llaman «una aventura diaria», donde los habitantes interactúan a diario con más personas, una acción que los residentes de las típicas casas americanas grandes y rodeadas de vallas evitan a toda costa. Y aunque en tu casa falten elementos, como una lavadora o una secadora, estos se pueden encontrar fácilmente en la vecindad o en un equipamiento comunitario.

Muchas casas diminutas se encuentran en los patios traseros, lugares de escenas tan típicamente americanas como las barbacoas y la piscina.

Going Places es una microcomunidad de covivienda que consiste en una casa común y dos casas diminutas en una circunscripción de Portland. No se ajusta a las leyes de zonificación locales, pero sus miembros se encargaron de preguntar a los vecinos si les suponía alguna molestia. En Going Places, la comunidad de cinco miembros (y dos mascotas) comparten propiedad, mantenimiento y recursos, y nos quedamos asombrados al ver lo bien que funcionaba todo. Durante nuestra visita, nos unimos a ellos para su «jornada de trabajo» programada (4 horas de tareas compartidas), seguido de la comida compartida bisemanal y de la reunión de la comunidad. Este modelo es un escenario ideal para aquellos que buscan compartir gastos en un ambiente más reducido y con menos riesgo. Si quieres establecer un sistema de valor colectivo o simplemente quieres unas pocas simples normas, instalar tu hogar en el patio trasero de alguien es quizás el modelo de comunidad de casa diminuta más accesible que exista. Otra ventaja de estas microcomunidades es la forma como diversifican el mercado inmobiliario local, ya que se mezclan casas grandes y pequeñas en un mismo barrio.

El movimiento de casas diminutas está incentivando la creatividad en el diseño y el uso del espacio, mientras que, al mismo tiempo, está creando comunidades más conectadas. Los obstáculos más significativos para el movimiento de mini casas son la restrictiva zonificación y las normas constructivas, por ejemplo, los mínimos metros cuadrados construidos requeridos por ley. En muchas ciudades, la casa más pequeña que puedes construir es de 92 metros cuadrados, mientras que las casas diminutas tienen menos de 46 metros cuadrados. Estos obstáculos legales se están logrando superar en un número creciente de ciudades en los Estados Unidos, desde California, Texas y Colorado hasta Florida y Massachusetts. El precedente establecido en estas áreas sirve como ejemplo para otras ciudades. Se están llevando a cabo acciones en defensa de las casas diminutas en todo el país, por parte de ciudadanos, organizaciones sin ánimo de lucro y responsables de políticas locales, todos colaborando conjuntamente. Si esto no es un indicio de la buena salud en la creación de comunidades, no sabemos lo que es.

Se establecen fuertes comunidades entre la gente que vive en las Tiny Homes.

 

*Imagen destacada: Stephens disfruta de su Tiny Home.

Tiny House Expedition