El proyecto del Río Yamuna, clave para el futuro

Lejos quedan los días en que los habitantes de Delhi sentían una conexión con el río Yamuna. Ahora, este ambicioso proyecto pretende revertir esta situación

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El Proyecto del Río Yamuna (YRP) tiene como objetivo ayudar a la ciudad de Nueva Delhi y a sus habitantes a reimaginar y transformar la parte del contaminado río Yamuna que baña la capital de la India. Nueva Delhi, una de las megalópolis que se está desarrollando a un ritmo más acelerado del mundo, se enfrenta a desafíos en materia de planificación, diseño urbano y equidad social. Estos retos afloran en un contexto de incertidumbre económica y fragilidad ecológica. Como resultado de todo ello, los habitantes de la mayor democracia del mundo lidian a diario con una degradación ambiental sin precedentes.

Las actuales estructuras de gobierno se enfrentan a las presiones de la dinámica del cambio climático, que evoluciona rápidamente. En el contexto actual, el aire tóxico y las aguas sépticas son, simplemente, daños colaterales. El sistema público de salud, de por sí saturado, se desgasta todavía más a medida que aumenta la cifra de ciudadanos que en su día a día sufren las consecuencias adversas de la degradación del medioambiente. Millones de personas, atrapadas en estas zonas urbanas imperfectas, sufren esta situación, a menudo en silencio.

El proyecto del río Yamuna pretende ayudar a los ciudadanos de Nueva Delhi. ©Randhir Singh

El Proyecto del Río Yamuna aborda los dilemas de la realidad urbana de Delhi con una metodología analítica, multidisciplinaria y basada en la investigación. Este enfoque permite una colaboración dinámica entre las especulaciones intelectuales generadas en un entorno académico y su aplicación práctica por parte de las entidades que gestionan el día a día de la ciudad, entre las que destacan las autoridades municipales, los líderes políticos y las organizaciones no gubernamentales.

El río Yamuna, una entidad ecológica por sí misma y que cuenta con su propio ciclo de flujo estacional, una hidráulica compleja y unas llanuras aluviales cambiantes, ha sido siempre un elemento geográfico relevante del paisaje del norte de la India. En la mitología y en la religión, en la prosa y en la poesía, el río Yamuna ha sido inmortalizado como una divinidad primordial; la tabla de salvación agrícola para los muchos asentamientos que precedieron a la actual Delhi. En el pasado, la ciudad y el río Yamuna estaban unidos. En la actualidad, las paredes de arenisca de los monumentos de la era Mughal que colindan con la llanura aluvial todavía revelan las marcas de agua del Yamuna. Sin embargo, esta conexión ya solo forma parte del pasado. Lejos quedaron los días en que los habitantes de Delhi nadaban, pescaban y paseaban a sus anchas a orillas del río Yamuna.

En el pasado los ciudadanos de Nueva Delhi se bañaban, pescaban y paseaban por las orillas del río Yamuna. ©Joseph Brookover

En la era actual, que los geólogos denominan antropoceno, ya que el impacto de los asentamientos humanos influye de forma significativa sobre el medioambiente y el clima, las poblaciones urbanas de muchas megalópolis han superado con creces la capacidad de la infraestructura existente. Es el caso de Nueva Delhi, y como resultado el Yamuna se ha convertido en un sumidero de aguas residuales; ausente tanto del paisaje urbano como de la imaginación colectiva. A menudo, el desarrollo urbano impulsado en nombre de la prosperidad de la ciudadanía se presenta erróneamente como incompatible con la seguridad medioambiental.

En la dura realidad urbana de la metrópolis actual de la India, hay poco espacio para lo ecológicamente sagrado.

En la presa de Wazirabad, el agua del río Yamuna se desvía para calmar la sed insaciable de la capital. Justo al lado de esta presa, el desagüe de Najafgarh, antaño el río Sahibi, se ha convertido en el único flujo del Yamuna, arrastrando consigo el 60% de la carga total de contaminación del río.

El flujo del desagüe de Najafgarh, que es en realidad una mezcla de aguas residuales sin tratar, residuos sólidos, vertidos industriales y químicos, y desechos urbanos, priva al agua de todo el contenido de oxígeno, haciéndola incapaz de soportar cualquier forma de vida.

Aunque la calidad del agua no es la raíz del problema. Se han invertido miles de millones de dólares en el impulso de proyectos de infraestructura hidráulica sin que el río haya experimentado una gran mejoría. En gran medida, las aguas contaminadas son el resultado de que a lo largo de medio siglo la ciudad haya crecido sin planificación alguna. Como consecuencia, los habitantes de la ciudad sienten una profunda desconexión con un río que ya no consideran suyo, y de hecho también han desconectado de la noción compartida de espacio público; de la noción de “bien común”. En este distanciamiento subyace precisamente el dilema ambiental de Delhi. El río Yamuna, percibido como la encarnación de una divinidad, es incapaz de soportar la vida física.

La India se enfrenta a las consecuencias del cambio climático a gran escala, con inundaciones monzónicas que matan a miles de personas cada año y causan daños significativos a la infraestructura urbana, arruinando vidas y el medio de subsistencia de la población. Las consecuencias de una inundación de proporciones históricas, algo que con el progresivo calentamiento global podría ocurrir con más frecuencia, serían devastadoras.

El gobierno de Nueva Delhi está tomando medidas para recuperar el río Yamuna ©Randhir Singh

El Proyecto del Río Yamuna ha conseguido el apoyo directo del público en Nueva Delhi a través de una serie de exposiciones y simposios que se han organizado en el país. El gobierno de Delhi ha empezado a impulsar medidas encaminadas a revertir la situación del Yamuna. Con este objetivo y para facilitar la toma de decisiones, ha preferido que sea una única estructura local la que controle algunos de los muchos servicios municipales que hacen un seguimiento del agua, su flujo, la irrigación, y el medioambiente.

Todavía resulta más relevante el hecho de que el Ministerio de Recursos Hídricos se esté planteando crear una Autoridad de Desarrollo del Río Yamuna; una única agencia responsable de todos los asuntos relacionados con el río y su impacto urbano.

Los problemas a los que se enfrenta Nueva Delhi no son sustancialmente diferentes a los que tuvieron que abordar algunas ciudades fluviales europeas o norteamericanas hace sólo unas décadas: un nivel crítico de contaminación del aire y del agua, escasez de viviendas asequibles, grave escasez de espacio público.

Para poner fin a la contaminación del contaminado río Yamuna en Nueva Delhi, será necesario abordar de forma integral las causas de la contaminación y corregir la desigualdad dentro de la ciudad. El Proyecto del Río Yamuna quiere propiciar este cambio. Reconocemos un hecho básico de la era antropocena: las ciudades que diseñamos y construimos ahora son las ciudades que habitaremos en el futuro. Equiparamos la prosperidad social con la gestión del medioambiente.

El río Yamuna podría de ser un santuario dentro de la megaurbe. ©Brittany Duguay

Somos optimistas en cuanto a que las oportunidades de mejora están latentes en el espacio descuidado de interacción entre río y ciudad.

¿Y si la planicie aluvial del río Yamuna se reimagina como núcleo urbano, y se conceptualiza la capital dentro de su ecología ribereña? En este sentido, el Proyecto del Río Yamuna define un santuario dentro de una megaciudad. La nueva realidad del río Yamuna, una vez más, estaría atada a una conciencia de lo sagrado, celebrada en imagen y en canto. En un mundo en el que hemos vencido a la naturaleza, la relación entre la ciudad y el río sería una identidad ética inseparable. Los habitantes de la ciudad se comprometían a venerar el río, haciéndolo sagrado de nuevo, y Nueva Delhi forjaría una nueva identidad y tendría un compromiso con una nueva ecología.

Infrastructura para evitar las inundaciones durante la estación del Monzón. ©Proyecto Eric Barr
*Imagen destacada: la ciudad de Nueva Delhi

 

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