Espacios para una justicia restaurativa

Crear una arquitectura del cuidado frente al castigo

Los espacios en los que se imparte justicia y se cumplen las condenas en los Estados Unidos, como los juzgados, los centros de libertad condicional y vigilada y las prisiones, son fiel reflejo del sistema judicial vigente en el país. El diseño de estos espacios está impregnado de mensajes mayoritariamente punitivos y confrontativos sobre los objetivos de la justicia y las personas participantes en el proceso judicial.

La justicia restaurativa necesita una nueva arquitectura judicial que transmita los valores y los objetivos requeridos para lograr una responsabilidad significativa, la reparación del daño y la transformación de las personas, las relaciones y la comunidad. Al existir pocos espacios de este tipo, la justicia restaurativa suele impartirse en lugares diseñados por el sistema judicial imperante, por lo que la labor judicial restaurativa se ve constreñida por el propio sistema. Sin salas, infraestructuras y edificios comunitarios donde realizar un trabajo judicial restaurativo, es muy posible que este enfoque nunca alcance todo su potencial de transformación individual, relacional y comunitaria.

.

Diagramas que muestran cómo un espacio de justicia restaurativa basado en valores varía en gran medida de los espacios de justicia adversarial, como las salas de los tribunales, Designing Justice + Designing Spaces (DJDS). Imágenes cortesía DJDS

Las prácticas de justicia restaurativa reúnen a las personas más afectadas por un delito para reparar el daño causado, lograr que la persona responsable rinda cuentas y procurar el bienestar de los afectados. Durante más de una década, Designing Justice + Designing Spaces (DJDS) se ha dedicado a desarrollar la infraestructura necesaria para ampliar las prácticas y filosofías de la justicia restaurativa. Esto incluye replicar los servicios prestados por nuestros socios, centrándonos en primer lugar en las personas más cercanas a los problemas, elevando las voces de quienes han experimentado la violencia en primera persona y construyendo espacios basados en la atención al trauma y la información. Hemos evaluado estos espacios y lugares para comprender su repercusión, compartir nuestras conclusiones y reproducir sus modelos. Esta es nuestra teoría del cambio.

Un ejemplo de este modelo lo encontramos en el edificio de Restore Oakland, un centro de justicia social comprometido con la justicia y la economía restaurativas que cuenta con una sala exclusivamente dedicada a la resolución de conflictos. El edificio fue diseñado conjuntamente con los adultos y jóvenes afectados por el sistema, los potenciales inquilinos y los miembros de la comunidad y está dedicado a todos ellos. El diseño del proyecto tuvo en cuenta sus necesidades, incorporando espacios para la organización comunitaria, la creación de empleo y la resolución de conflictos. Tanto los colores y la iluminación como la integración del arte y los elementos biofílicos fueron cuidadosamente escogidos para satisfacer las necesidades emocionales de los participantes en los procesos de justicia restaurativa.

.

Sala para la resolución de conflictos en Restore Oakland, Oakland, California, 2019, Designing Justice + Designing Spaces (DJDS). Foto © Ellyce Morgan

Tras los primeros tres años de funcionamiento del edificio, procedimos a realizar una primera evaluación posterior a su ocupación centrada en el bienestar de las personas más que en los sistemas funcionales del inmueble. Descubrimos que exponer arte que represente culturalmente a la comunidad genera confianza y que contar con responsables orientados a la prestación de servicios contribuye al establecimiento de una cultura del espacio y aumenta la cohesión social. Asimismo, vimos que la forma de orientarse y circular por el edificio debe ser sencilla para reducir el estrés y generar una mayor sensación de seguridad. Por último, comprendimos que dedicar un espacio a la resolución de conflictos y a la justicia restaurativa genera expectativas sobre cómo actuar en estos entornos y modifica el comportamiento.

Lo aprendido en Restore Oakland y otros proyectos anteriores se aplicó y amplió en nuestro proyecto más importante de justicia restaurativa hasta la fecha: la nueva sede de Common Justice. Common Justice es una ONG estadounidense y el primer programa financiado con fondos estatales que ofrece prácticas restaurativas para delitos violentos a nivel federal. El proyecto se inició con un riguroso estudio de diseño basado en evidencias. Durante la pandemia trabajamos con el personal de la organización, las partes afectadas y los responsables mediante actividades creativas virtuales. En un primer momento, los participantes se centraron en imaginar cómo sería el entorno ideal donde mantener las que podrían ser las conversaciones más difíciles de sus vidas. Posteriormente, nos dedicamos a analizar lo que significaba crear espacios que fueran acogedores, seguros y tranquilos.

.

Render de la recepción de Common Justice en Brooklyn, Nueva York, 2025, Designing Justice + Designing Spaces (DJDS). Imagen cortesía DJDS

Gracias a esta reflexión identificamos varias características clave: objetos que proporcionen confort; espacios privados donde recuperar la calma tras una conversación difícil; una suave iluminación eléctrica y luz natural; elementos vivos con circulación y orientación claras para todas las partes implicadas en el proceso de resolución de conflictos (partes afectadas, responsables y personal del centro), zonas de asiento diferenciadas, agradables y claramente identificadas y un espacio exclusivamente reservado a la justicia restaurativa.

Desarrollamos una serie de estrategias arquitectónicas que respondían al modo en que la gente deseaba sentirse en el espacio, integrando la naturaleza en todos los niveles. Rodeados de paredes ligeramente curvadas y texturizadas, cada espacio de reunión representa uno de los cuatro elementos (aire, agua, fuego y tierra) mediante la selección de obras de arte, iluminación, materiales y texturas. Otros elementos diseñados para transmitir calma y serenidad son los espacios codificados por colores para facilitar la orientación, una suave iluminación indirecta y vinilos para las ventanas que permiten disfrutar de una cierta intimidad, pero dejan pasar la luz. Las zonas de asiento flexibles y otros elementos móviles, como las cortinas, ofrecen a los ocupantes el control del entorno, de modo que cualquiera pueda modificar el espacio a su gusto.

.

Render de la Sala de Justicia Restaurativa de Common Justice en Brooklyn, Nueva York, 2025, Designing Justice + Designing Spaces (DJDS). Imagen cortesía DJDS

Este proyecto se completará en enero de 2025 y será un espacio fundamental para mostrar al mundo cómo las estrategias de justicia restaurativa —incluso en casos de violencia grave— pueden transformar nuestra manera de afrontar el daño pasando de lo punitivo a lo restaurativo. El proceso y los proyectos del DJDS han contribuido a generar una creciente base de conocimientos que permitirá crear una arquitectura que priorice el cuidado frente al castigo. Nuestro diseño, orientado a la comunidad, y nuestro enfoque evaluativo nos permiten demostrar que estos nuevos programas y sus entornos comprometidos con los valores repercuten en el bienestar de las personas y fomentan su capacidad para resolver conflictos y superar traumas. Estos espacios son una parte esencial de nuestro objetivo de construir un mundo sin prisiones ni cárceles; nosotros y nuestros socios estamos mostrando al mundo lo que es posible hacer, espacio a espacio.

Imagen principal: Restore Oakland, Oakland, California, 2019, Designing Justice + Designing Spaces (DJDS). Foto © Ellyce Morgan

Vídeo: Designing Justice + Designing Spaces: ¿Qué debemos construir en lugar de prisiones y cárceles? Cortesía DJDS