El detalle y la colaboración El proceso de creación del Pabellón de Estudio de la Universidad Técnica de Braunschweig 17-02-25 Compartiendo ideas que forman el futuro El impacto de los avances tecnológicos Arquitectura social impact technology sustainability public spaces environment construction Gustav Düsing Peter Cachola Schmal Max Hacke Twitter Facebook LinkedIn Pinterest Email Este artículo pertenece al archivo de Roca Gallery. Se publicó por primera vez en octubre de 2024. El Pabellón de Estudio en el campus de la Universidad Técnica de Braunschweig ha recibido múltiples galardones desde su finalización en 2023, entre ellos el Premio Alemán de Arquitectura y el Premio DAM y, más recientemente, el Premio de Arquitectura Contemporánea de la Unión Europea-Premio Mies van der Rohe 2024. En esta entrevista los arquitectos Gustav Düsing y Max Hacke hablan con Peter Cachola Schmal sobre cómo surgió el proyecto, su diseño y construcción. PCS (Peter Cachola Schmal): Empecemos hablando de la construcción. GD (Gustav Düsing): Jan Knippers, de Knippers Helbig, fue mi profesor de ingeniería estructural en 2004, durante mi etapa de estudiante en Stuttgart. Su estudio estaba justo encima de donde yo vivía. Después de graduarme, trabajé en Barkow Leibinger, y Florian Scheible, proveniente de las oficinas de Knippers Helbig en Berlín, se incorporó como asesor estructural. Realizó un trabajo extraordinario, con bocetos que dibujaba a escala y luego doblaba y calcaba una y otra vez hasta convertirlos en una estructura tridimensional. Tras comentar el concurso de la Universidad Técnica de Braunschweig (TU Braunschweig) creó una de estas estructuras, la midió, la fotografió con su teléfono móvil y me la envió a Stuttgart. Una hora después teníamos listo el dibujo técnico y le pedí que participara en el concurso. Pabellón de Estudio, TU Braunschweig, Alemania, 2023, Gustav Düsing, Max Hacke. Foto © Iwan Baan PCS: Hablemos del detalle más importante: el nudo estructural. En mi opinión, se trata de algo muy diferente a los detalles de las primeras edificaciones de alta tecnología de Foster, Rogers y Grimshaw, que tienen un aspecto similar, pero estaban más diferenciadas. ¿Qué supone haber desarrollado este nudo? ¿Se realizó al cincuenta por ciento con el ingeniero? MH (Max Hacke): Sí, fue un logro de diseño por nuestra parte y un logro estructural y técnico por parte de la empresa de ingeniería. Logramos complementarnos muy bien. Nosotros éramos unos auténticos principiantes y nos entusiasmaba la arquitectura técnica tanto como a los británicos. También nos inspiramos en los arquitectos japoneses como Junya Ishigami, cuyas estructuras son extraordinariamente elegantes. De hecho, su Instituto Tecnológico de Kanagawa (KAIT por sus siglas en inglés), un proyecto que hemos citado continuamente, fue nuestro modelo a seguir. La innovadora construcción híbrida de acero y madera es completamente desmontable y sigue el principio de «diseño para el desmontaje». Pabellón de Estudio, TU Braunschweig, Alemania, 2023, Gustav Düsing, Max Hacke. Imagen © Gustav Düsing, Max Hacke Detrás de cada detalle existe una gran dosis de minuciosidad e inteligencia, aunque en realidad se trate de detalles muy simples. Por ejemplo, las vigas se fijan a su soporte con gran precisión mediante un tornillo y una tuerca situados en un espacio muy reducido y cubiertos con una pequeña placa, de forma que lo único que se aprecia al final es una conexión limpia de la viga a su soporte. Uno de los grandes logros de este proyecto es la precisión. Es posible equilibrar todo el edificio a través del nudo estructural y compensar cada tolerancia, de modo que también sea posible aplicar la fachada directamente sobre la estructura de apoyo. En este caso hablamos de tolerancias en el rango de los cero milímetros. Todo esto fue posible porque contamos con la empresa Cornils GmbH para las construcciones metálicas y fueron ellos quienes también realizaron la fachada, por lo que no existieron diferencias en la ejecución. GD: La finalidad del detalle era crear una equivalencia y reducirlo para que fuera percibido como una estructura de soporte. Así, en lugar de centrar nuestra atención en el empalme o en los tornillos, sería posible apreciar la estructura tal como es en su conjunto. Es aquí donde aparece la idea de esta matriz, ya que todo desaparece y la construcción se percibe como algo sin esfuerzo. La Universidad Técnica de Braunschweig ya se está planteando la construcción de un segundo Pabellón de Estudio y su posible ubicación; el nuestro puede ser fácilmente ampliado de forma modular. Pabellón de Estudio, TU Braunschweig, Alemania, 2023, Gustav Düsing, Max Hacke. Foto © Lemmart PCS: ¿Llegasteis a trabajar juntos en Berlín? MH: No, en aquella época yo seguía trabajando en Londres como arquitecto en plantilla y dediqué todas mis vacaciones a este concurso. Cuando también nos adjudicaron la segunda fase, comenzamos a trabajar juntos en Berlín. GD: Nuestro estudio se denominó Gustav Düsing & Max Hacke GbR. Yo ya tenía un estudio, más focalizado en el mundo del arte. Somos dos personas con intereses en campos diferentes. Lo mismo ocurrió en la AA en Londres, donde nos conocimos. Allí formábamos parte de dos programas diferentes. Estuve trabajando con Eugene Han en un tipo de arquitectura estructural a gran escala de inspiración paramétrica. Más adelante pasé tres años en Barkow Leibinger y formé parte del equipo de diseño del Pabellón Fellows de la Academia Americana de Berlín. MH: Y yo coincidí en la AA con Shin Egashira, que abordaba la arquitectura como un collage, en línea con Collage City, de Colin Rowe, realizando un gran trabajo de experimentación con materiales. Después me incorporé a Wilkinson Eyre, donde trabajé en la transformación de tres gasómetros en viviendas. GD: Más adelante me establecí por cuenta propia. Para financiarme, acepté un trabajo en la Universidad Técnica de Braunschweig, aunque todavía no había empezado a trabajar con Volker Staab, que ya había iniciado el proyecto del Pabellón de Estudio. Después de ganar el concurso, trabajé para él durante tres años y pude contribuir a la realización del proyecto. Pabellón de Estudio, TU Braunschweig, Alemania, 2023, Gustav Düsing, Max Hacke. Foto © Iwan Baan PCS: A partir de ahí comenzaron a llegar todos los premios de arquitectura, no recuerdo cuántos, culminados por el Premio Mies van der Rohe de la Unión Europea. ¿Qué supone recibir galardones de esa magnitud a una edad tan temprana? GD: Si eres docente, de repente pasas a tener un prestigio diferente, consigues otros puestos. Cuando te presentas a proyectos y muestras estos premios como referencia, se te abren muchas puertas, porque la gente los conoce y sabe que se trata de arquitectura de calidad. Por lo tanto, los premios te permiten acceder a procedimientos y proyectos de otro nivel. La otra cara de la moneda es que estás obligado a cumplir con unas expectativas muy elevadas. También nos ocurre que ahora la gente nos escucha. Esto nos anima a crear diseños más radicales porque sabemos que la gente piensa que, de alguna forma, seremos capaces de sacarlos adelante. MH: Sí, yo también lo veo así. De todas formas, en ocasiones Gustav y yo tenemos que pellizcarnos el uno al otro. ¿De verdad hemos ganado todos estos premios? Por cierto, mañana vamos a Lindau a recibir el Premio Alemán de Construcción en Acero. Todavía no me lo creo. Pabellón de Estudio, TU Braunschweig, Alemania, 2023, Gustav Düsing, Max Hacke. Foto © Lemmart GD: Se pusieron en contacto con nosotros cuando se nos mencionó en un artículo publicado en el periódico Frankfurter Allgemeine Zeitung (FAZ). Estábamos trabajando en un proyecto en Colonia para un gran empresario industrial que siempre ha mostrado un gran interés por la arquitectura. Sin embargo, este proyecto acaba de suspenderse. Solemos recibir peticiones de comités de premios, del mundo académico o para dar conferencias. Tengo la sensación de que este proyecto es muy académico y puede que sea demasiado extremo para clientes privados. Además, también creo que tenemos que entender que, hoy en día, el concepto de estudio de arquitectura y cartera de proyectos ha variado mucho. Somos parte de una red y siempre hemos tenido que unir fuerzas para ser eficientes. Esta forma de trabajar funciona para algunos proyectos, mientras que, en otros casos, es necesario optar por una metodología diferente. Y así seguirá ocurriendo en el futuro. Imagen principal: Pabellón de Estudio, TU Braunschweig, Alemania, 2023, Gustav Düsing, Max Hacke. Foto © Leonhard Clemens Premio DAM 2024, Pabellón de Estudio, TU Braunschweig, Alemania, Gustav Düsing, Max Hacke. Producción cinematográfica: Estudio Johannes Förster